Varias empresas han comenzado a incorporar un bono de productividad a sus distintas áreas como forma de motivar al equipo y, al mismo tiempo, tener ese espíritu constante de llegar a los objetivos establecidos.

En Worky, colaboramos con empresas de menos de 150 empleados que han adoptado este esquema de pago. Las áreas en las que más comúnmente se aplica esta estrategia son ventas, mercadotecnia, operaciones, contabilidad, recursos humanos y administración. Sin embargo, hay otras en las cuales puede ser mucho más complejo hacerlo por la dinamicidad de los requisitos. Estas son las áreas técnicas y financieras.

Aquellas compañías que han aplicado estos esquemas de bonificación argumentan que reciben mayor compromiso de sus equipos para llegar a la meta, observando congruencia y esfuerzo en conjunto para llegar a ese objetivo medible. Sin embargo, también han visto que un componente que se pierde es la creatividad y la ideación de nuevas ideas cuando estas variables no están descritas en los objetivos.

Si estás pensando en incorporar este esquema, no olvides que tu compañía aún tiene la tarea de innovar para diferenciarse de la competencia o, ya sea, ir ganando más mercado. No se te olvide incorporar la creatividad, el lanzamiento de nuevos productos, creatividad y la innovación a estos objetivos. Acuérdate que los millennials, más que buscar una remuneración alta, buscan la satisfacción de su trabajo a través de impacto y disrupción.

Si crees que tu empresa está lista para avanzar a este esquema, toma en cuenta los siguientes pasos:

  1. Creación de roles y responsabilidades claras
  2. Establecimiento de objetivos para cada área y persona
  3. Creación de compensación fija y variable. Es decir, qué porcentaje es fijo y cual depende de los objetivos logrados
  4. Medición de los resultados vs. objetivos al trimestre

Recuerda que en Worky, además de registrar la compensación variable de tu equipo, puedes crear evaluaciones para monitorear el desarrollo de tus colaboradores.