Si alguna vez has tenido que despedir a alguien, sabes lo difícil que es. Pero, aunque a nadie le gusta, en ocasiones ese tipo de procesos son necesarios para asegurar el crecimiento de las empresas. De hecho, saber despedir a un colaborador es un factor clave para mantener el barco navegando sin problemas. Veamos algunas de las buenas y malas prácticas en ese sentido:

1. Sé claro en todo momento

Como empleador necesitas saber cómo contratar y cómo despedir a un miembro del equipo. Si al inicio estableciste claramente el conjunto de habilidades que debe tener esa persona, debes hacer lo mismo al terminar la relación laboral. Programa una reunión y, sin rodeos, comunica a tu colaborador que será despedido. Podría ser más incómodo que entables una charla casual y posteriormente le des la noticia. Después, responde sus dudas, como las relacionadas con su último cheque de pago, si podrá continuar recibiendo cobertura médica por tiempo limitado o cómo dar continuidad a su seguro tras su partida.

2. Evita que la persona se sienta avergonzada

La terminación del empleo no solo es mala para esa persona, también lo es para los demás colaboradores, pues experimentan la sensación de que podrían ser los siguientes. No corras el riesgo de bajar la moral del resto del equipo. Considera hacer el despido después de que los otros se hayan ido. Eso también evitará que el miembro de la empresa despedido tenga que salir de la oficina frente a sus compañeros.

3. Haz que te acompañe un testigo

Cuando necesites despedir a alguien, pide apoyo al líder del área, a un colaborador de confianza o al abogado de tu empresa. Los tres deben estar en la sala. Su presencia es vital en caso de que la persona despedida busque demandar. Tu testigo puede confirmar que actuaste con ética y legalidad, además, es mejor tener ese respaldo en casos en los que el futuro excolaborador se torna agresivo.

4. Ten todo por escrito

Antes de despedir a alguien tuviste que documentar su desempeño en un proceso de revisión periódico. Esa documentación es necesaria para cerciorarte de que el empleado nunca se sorprenda por la decisión de acabar su relación contractual, asimismo, te puede ayudar a defender tus acciones legalmente si es necesario. La clave para evitar litigios es una buena planificación, conocimiento e investigación. Y hablando de papeleo, es igualmente importante preparar con antelación los documentos de despido debidamente firmados y requisitados.

No te sientas abrumado por tener que despedir a alguien de tu equipo, en ocasiones es algo inevitable. Únicamente asegura que sea una transición sencilla en la medida de lo posible. Y para reclutar a tu próxima estrella de manera eficiente y ágil, te recomendamos usar la tecnología a tu favor: Worky es la plataforma que te ayudará a hacerlo con éxito. ¡Te invitamos a conocernos!