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Recursos Humanos

Equidad laboral: 3 acciones que debes implementar para lograrla

La equidad laboral es una tarea pendiente en muchas empresas, y la pandemia retrasó los avances. Conoce tres acciones básicas que debes implementar.


La pandemia, y los desafíos que ha planteado en los últimos dos años, ha tenido un impacto fuerte en los avances en la equidad laboral que ya se tenía en México.

Sin embargo, diversas empresas nacionales se han enfocado en esa brecha de género laboral para generar cambios positivos y volver a recuperar espacios ya conquistados por las colaboradoras y directivas.

En Worky, participamos en ese esfuerzo presentándote una guía para lograr una cultura organizacional inclusiva en tu empresa.

Estas orientaciones la basamos en la experiencia de especialistas en gestión de Capital Humano de nuestro país, y sabemos que pueden orientarte para conseguir la equidad empresarial, ese gran pendiente en una buena parte de las organizaciones mexicanas.


¿Qué es la equidad en la empresa?

Sin pretexto, la equidad de género en las empresas debe ser para ellas una premisa básica. Esto significa que en los centros laborales debe haber igualdad entre hombres y mujeres, considerando las necesidades y oportunidades de cada uno.

La inclusión en las empresas garantiza igualdad de derechos, oportunidades y trato para ambos géneros. Desafortunadamente, esto no sucede así en el mundo.

En la conmemoración en 2020 del Día Internacional de la Igualdad Laboral, el diagnóstico de la Organización de Naciones Unidas fue claro: pese a décadas de activismo y numerosas leyes que garantizan la igualdad laboral, las mujeres siguen percibiendo menores salarios a nivel global.

Las cifras son contundentes: las mujeres ganan 77 centavos por cada dólar que perciben los hombres, y si se trata de mujeres con hijos, mujeres de color, refugiadas o migrantes, las cifras son todavía más deplorables.

Si bien hay mucho camino por recorrer para cambiar este panorama, hacer conciencia sobre esta situación está llevando a numerosas organizaciones a nivelar el terreno con acciones en pro de las mujeres, dándoles el valor que merecen, aplicando leyes y criterios que han llevado a una mayor equidad empresarial.

Diversidad empresarial en México

México no escapa a la tendencia mundial. De acuerdo con las más recientes cifras del Inegi, divulgadas en 2021 en el marco del Día Internacional de la Mujer, apenas 39 por ciento de las mujeres mayores de 25 años se desempeña como funcionarios o directivos de los sectores público, privado y social.

Peor aún, según la misma fuente, durante 2020 más de un millón de mujeres dejaron o perdieron su empleo, lo que representó una disminución de 5.2 por ciento en la cifra de mujeres ocupadas.

Sin embargo, hay señales positivas. La tasa de participación económica femenina aumentó de 33.5 por ciento en 2010 a 49.1 por ciento en 2020.

El espacio que están ganando es evidencia de un cambio a favor de la equidad laboral, que abre más y mejores oportunidades para el género femenino.

Acciones para una cultura organizacional inclusiva

Worky ha trabajado en varios puntos para que tu organización brinde equidad empresarial y atienda las expectativas de las y los colaboradores.

La inclusión en las empresas debe considerar al menos tres acciones básicas para que la equidad en la empresa se aplique sin conflictos y con la mayor transparencia posible:

1. Acorta la brecha salarial

Acortar la brecha salarial no solo es un requisito de ley en México, sino que además conlleva beneficios para las organizaciones.  

Las cifras a nivel mundial muestran que las mujeres perciben 23 por ciento menos que los hombres, por lo que una cultura organizacional inclusiva, recomendada por Worky, deberá llevar un registro salarial de todos los colaboradores a fin de que esta disparidad no sea una regla.

Para cumplir este objetivo, es necesario garantizar que hombres y mujeres tengan una igualdad retributiva dando el mismo valor a cada una de las funciones que desempeñan, sin distinción alguna.

La diversidad empresarial y la capacidad de cada colaborador quedará demostrada y recompensada de acuerdo a su desempeño, sin considerar género.

2. Liderazgo femenino 

En su reporte de 2020, el Inegi ofrece un dato claro, pero a la vez vergonzoso: si bien el porcentaje de mujeres económicamente activas se incrementa con el nivel de escolaridad, incluso entre aquellas que tienen educación superior, tres de cada diez siguen estando fuera del mercado laboral.

Sin acceso equitativo, las oportunidades decrecen para las mujeres. La nivelación de terreno puede ocurrir de dos formas: con capacitación inclusiva o viniendo del liderazgo femenino.

El Inegi también ofrece otro dato crucial: las propietarias de negocios contratan a más mujeres para trabajar, aproximadamente dos por cada hombre. Además, hasta 86 por ciento del personal en empresas con una mujer como propietaria conserva su empleo todo el año.

 Es decir, el liderazgo femenino en las organizaciones marca una notable diferencia en cuanto a la continuidad laboral, lo que a su vez se traduce en mejor productividad e incluso retención de talento

3. Concientización y respeto 

A lo largo de la historia, las mujeres han enfrentado una serie de prácticas discriminatorias en los centros laborales. Estas van desde el acoso sexual hasta el racismo, la marginación y la brecha salarial.

Muchas, además, tienen otras funciones que desempeñar en el hogar como la educación de sus hijos o cumplir con labores domésticas. Esto, lógicamente, incrementa su nivel de estrés, lo cual puede influir en su productividad laboral.

La NOM-035, que entró en vigor en 2019 en México, se enfoca precisamente en este tema: en regular y promover la prevención de condiciones de riesgos psicosociales entre los colaboradores, tanto hombres como mujeres, y como empresa, debes estar atento a su cumplimiento.

La concientización y el respeto a las colaboradoras empieza con campañas de información sobre la necesidad de una equidad laboral permanente, así como con la apertura de oportunidades para las mujeres en puestos directivos en las organizaciones.

El conocer su situación particular llevará a la aplicación de más y mejores estrategias que las beneficien en su entorno laboral y fuera del lugar de trabajo. Por regla, mientras más información exista sobre las políticas incluyentes, mayores serán los resultados de las empresas. 

¿Crees que es fácil llegar a la equidad laboral? No se puede aplicar la equidad de género en las empresas por decreto ni tampoco como obligación con tal de cumplir la ley. Es un proceso en el que deben intervenir todos los actores laborales, desde los líderes hasta los colaboradores de todos los niveles.

Worky brinda herramientas que te permiten dar seguimiento puntual a este proceso, garantizando resultados positivos para toda organización.

En específico, gracias a este software de Recursos Humanos, se agilizan los procesos y se transparenta la información, y esto permite al especialista en gestión del Capital Humano de tu empresa enfocarse en el bienestar de los colaboradores.

Mujeres y hombres tienen la misma capacidad de aportar beneficios a tu empresa y, por tanto, deben tener las mismas oportunidades de superación. Corresponde abrirles el camino y Worky te ayuda en ese esfuerzo.

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