Cada vez es más común escuchar el término e-learning, pero, ¿qué es?. El significado literal de este concepto es aprendizaje electrónico o ‘electronic learning’. Lo que hace especial este tipo de enseñanza es que, a diferencia de la educación tradicional, permite la interacción del usuario con el material mediante el uso de diversas herramientas informáticas.

Teniendo el concepto anterior, ¿podemos aplicar el modelo de e-learning en nuestra empresa? La respuesta es un rotundo sí, ya que ofrece bastantes ventajas y beneficios al nivel de colaboradores.

Entre las principales ventajas tenemos la reducción del coste de la capacitación: no necesitas trasladar a nadie a alguna sede o darle hospedaje en caso de que esté muy retirado. Esto es un punto a favor cuando tu equipo es muy grande o la capacitación se hará a muchas personas.

De igual manera, el contacto es inmediato, una vez conectados el proceso de comunicación se realiza con rapidez y agilidad, en ambos lados de la comunicación (tutor-alumno y viceversa).

Otro punto a favor es que no necesitas contar con calendarios cerrados, dada la única limitación que es contar con una conexión a internet.

Entre los beneficios que puedes encontrar al capacitar a tus colaboradores están el aumento de productividad y calidad en el trabajo, prevenir riesgos, generar compromiso organizacional en los empleados, mejorar el conocimiento y desempeño, elevar la moral del personal y, con esto, producir actitudes positivas.

El e-learning puede ayudar a formar a un equipo más calificado que permita cumplir con las metas organizacionales e incentive a los colaboradores a través del conocimiento. Las ventajas del aprendizaje en línea son abundantes, pero lo más importante son los resultados finales.

Cuando los miembros de un equipo están más entusiasmados con la capacitación, su compromiso se contagia a todas sus tareas y a sus compañeros.

La capacitación del personal no debe verse como una obligación, sino una inversión que trae beneficios en conjunto equipo/colaborador.